Almonacid de Zorita y Cuenca hermanan su devoción a la Virgen de la Luz con la mirada puesta en 2030

Almonacid de Zorita. 7 de septiembre de 2026. La Hermandad de Nuestra Señora de la Luz de Almonacid de Zorita y la Real y Venerable Hermandad de Nuestra Señora de la Luz de Cuenca formalizaron este pasado sábado, 5 de septiembre, su hermanamiento durante una jornada celebrada en la capital conquense que marca el comienzo de una relación de fraternidad entre ambas corporaciones y abre para Almonacid un horizonte especialmente significativo hacia 2030.

Casi un centenar de almorcileños viajaron hasta Cuenca para participar en un encuentro que llevaba años gestándose y que ha tomado impulso ante la proximidad de una fecha señalada. En 2030 se cumplirán, según la historia local, 500 años de la llegada de la Virgen de la Luz a Almonacid de Zorita, una efeméride con motivo de la cual la Hermandad quiere iniciar el proceso para solicitar la Coronación Canónica de su patrona.

La peregrinación fue recibida por la Junta de Gobierno de la hermandad conquense y pudo visitar el camarín de la Virgen de la Luz antes del acto central de la jornada. A las 12.00 horas se celebró la Santa Misa en la iglesia de Nuestra Señora de la Luz de Cuenca, presidida por monseñor José María Yanguas Sanz, obispo de Cuenca.

Uno de los momentos más simbólicos llegó con la presencia de la réplica de la Virgen de la Luz de Almonacid, trasladada previamente hasta Cuenca, que acompañó a la imagen conquense durante la celebración.

Al término de la Eucaristía se formalizó el hermanamiento. El acta expresa la voluntad de hacer oficial una unión en torno a las dos imágenes de Nuestra Señora de la Luz y de estrechar los lazos de fraternidad entre ambas hermandades. El documento fue firmado por representantes de las dos juntas de gobierno y rubricado por el obispo de Cuenca.

«Dos corazones bajo una misma advocación»

El principal impulsor del hermanamiento ha sido el sacerdote almonacileño Javier García Toledano, hermano mayor de la Hermandad de Nuestra Señora de la Luz de Almonacid de Zorita, quien llevaba años trabajando para estrechar los vínculos con la hermandad conquense. «Son dos corazones bajo una misma advocación, bajo una misma mirada, que es la Virgen de la Luz», resume. Un propósito que ha contado con el apoyo decidido del párroco local, Antonio Delgado, abad de la hermandad, así como con el respaldo de toda la hermandad.

Las dos devociones tienen historias propias e independientes, pero comparten la advocación de Nuestra Señora de la Luz. A ello se unen la proximidad entre Almonacid y Cuenca y los vínculos personales existentes entre ambos territorios.

El horizonte de 2030 terminó por dar el impulso definitivo al proyecto. «Con el objetivo de esa coronación, por motivo del quinto centenario de la presencia de la Virgen, me puse en contacto con el hermano mayor de Cuenca para tener ese paso de salida hacia esa meta que tenemos en el horizonte», explica Javier García Toledano.

El procedimiento para solicitar la Coronación Canónica se encuentra todavía en su fase inicial. La Hermandad deberá promover la petición a través de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara para iniciar un proceso que, en último término, deberá contar con la aprobación eclesiástica correspondiente.

El hermanamiento con Cuenca tiene en este contexto un valor añadido. La Virgen de la Luz conquense está coronada canónicamente y acaba de cumplirse el 75 aniversario de aquella coronación. La intención de la Hermandad almonacileña es que, si el proceso culmina favorablemente, la Virgen de la Luz de Cuenca pueda estar presente en Almonacid en 2030 como una de las madrinas de la coronación. Según explica García Toledano, la hermandad conquense ya ha aceptado la invitación para acompañar a Almonacid llegado ese momento.

Una jornada de fraternidad

La jornada dejó también numerosos gestos de unión entre ambas hermandades. Almonacid entregó al obispo de Cuenca una réplica del estandarte de su Hermandad y a la corporación conquense un cuadro conmemorativo realizado por el artista sevillano Francisco Roira, en el que aparecen representadas las dos imágenes de Nuestra Señora de la Luz. Una copia de esta obra será presentada también en Almonacid.

Por su parte, la hermandad de Cuenca hizo entrega a los almonacileños de una réplica de su Virgen de la Luz y de un rosario que fue colocado a la imagen de Almonacid. La delegación llevó asimismo hasta Cuenca la tradicional Caridad de la Virgen, elaborada en Almonacid y vinculada a la celebración de su patrona, de la que se entregaron cestas a quienes participaron y colaboraron en el encuentro.

Ian Parra, tesorero de la Hermandad de Nuestra Señora de la Luz de Almonacid de Zorita, destaca especialmente la acogida dispensada a la peregrinación. «Nos recibió la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Virgen de la Luz de una forma inmejorable. Nos sentimos como en casa», señala. Tras los actos religiosos y la firma del hermanamiento, representantes de ambas juntas de gobierno compartieron una comida que permitió estrechar la relación, intercambiar experiencias y comenzar a pensar en futuras iniciativas conjuntas.

Una devoción documentada desde hace casi cinco siglos

El horizonte de 2030 hunde sus raíces en una de las tradiciones más antiguas de Almonacid de Zorita. El relato transmitido durante generaciones sitúa hacia 1530 la llegada de la Virgen de la Luz de la mano de Diego García Cantarero, dando origen a una devoción que acabaría convirtiendo a la Virgen en patrona de la localidad.

Más allá de la tradición, existen testimonios documentales de la profunda devoción almonacileña durante el siglo XVI. En 1588, el Concejo promovió la terminación de una capilla para colocar dignamente la imagen, dejando constancia de la «mucha y grande devoción» que los vecinos sentían por Nuestra Señora de la Luz y de las limosnas que habían ofrecido para ello.

La propia Hermandad cuenta también con una larga trayectoria. Su antigüedad se sitúa tradicionalmente en 1848, fecha tomada como referencia para la celebración de su 175 aniversario en 2023. La documentación conservada recoge además desde 1862 actuaciones municipales relacionadas con las alhajas de Nuestra Señora de la Luz y su santuario.

El propósito de la Hermandad es que el camino hasta 2030 trascienda su propia actividad y se convierta en un proyecto capaz de involucrar al conjunto del municipio. «La Virgen de la Luz no es solamente de la Hermandad, es de todo almonacileño que la lleva en su corazón», afirma Javier García Toledano.

Una vez concluyan las fiestas patronales, está previsto comenzar a trabajar en la creación de una comisión plural, con representación de jóvenes, cultura, tejido empresarial y otros ámbitos de la sociedad almonacileña, que contribuya con iniciativas y propuestas a preparar el quinto centenario. «Queremos implicar a todo el pueblo», insiste el hermano mayor, que plantea los próximos años como «un camino de fe, un camino de crecer» que permita llegar a 2030 reforzando todavía más el arraigo de la Virgen de la Luz en Almonacid.

El Ayuntamiento de Almonacid de Zorita estuvo representado en Cuenca por el alcalde, José Miguel López, y la concejala de Cultura, Lydia López, que acompañaron a la Hermandad y a los vecinos durante la jornada.

Para José Miguel López, «este hermanamiento pone en valor una devoción que forma parte de la historia y de la identidad de Almonacid de Zorita desde hace siglos. El horizonte de 2030 nos brinda además la oportunidad de hacer de este quinto centenario un proyecto compartido por todo el pueblo, en el que el Ayuntamiento estará al lado de la Hermandad y de los vecinos».

Lydia López destaca también la dimensión cultural y patrimonial de esta tradición. «La devoción a la Virgen de la Luz forma parte de nuestro patrimonio y de una tradición que se ha transmitido de generación en generación. Este hermanamiento nos permite estrechar lazos con Cuenca y mirar hacia 2030 poniendo en valor cinco siglos de historia, memoria y tradiciones de Almonacid».

El hermanamiento llega además en vísperas de las fiestas patronales de Almonacid de Zorita, que comienzan precisamente este lunes, 7 de septiembre. El municipio abre así sus días grandes con la Virgen de la Luz nuevamente en el centro de la vida almonacileña y con una nueva meta en el horizonte, 2030 y el quinto centenario de una devoción que forma parte de la historia del pueblo.

 

 

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